viernes, 5 de agosto de 2011

Fracturas, luxaciones y hemorragias

Fracturas y Luxaciones

Qué son?
  • Aunque se trata de dos problemas diferentes, las causas son similares, y lo que se puede y debe hacer, tanto para prevenir como para efectuar los primeros auxilios, es bastante parecido. Por tanto se tratan conjuntamente en esta página.
     Luxaciones (dislocaciones): salida de un hueso o articulación de su asiento.
Fracturas: rotura o astillamiento de un hueso. 











CONCEPTOS BÁSICOS Y MEDIDAS DE PRIMEROS AUXILIOS
Las fracturas se sospecharán en todo paciente que haya sufrido un traumatismo importante y en el que se hallen presentes
Dolor
Deformidad del miembro o lugar afectado
Movilidad anormal y/o dolorosa
Crepitación a nivel de la lesión 
Grandes hematomas (coloración roja-azulada de la piel, con deformación por acumulación de sangre)
Impotencia funcional
Las fracturas a veces no son visibles (hay que recordar que si el hueso se astilla, aunque no se separe en dos fragmentos, técnicamente es una fractura y la gravedad es la misma). Habitualmente se percibe el crujido al producirse. Hay dolor intenso en la zona, y se producen hematomas. La zona se hincha, deforma y queda inmovilizada. Si la fractura es abierta (el hueso rompe la carne y sale al exterior), nos encontramos además con herida y hemorragia.
Pueden ser:
Cerradas
Cuando se descubren (tenga en cuenta los datos enunciados precedentemente), se deben inmovilizar con una férula bien acolchada (los sistemas de ambulancia suelen tener férulas inflamables), que inmovilice la zona fracturada, fijando la misma por encima y por debajo del lugar presumiblemente fracturado.
Una vez movilizado, trasladar a un centro de salud, donde un médico especialista (traumatólogo) decidirá los exámenes complementarios a realizar y el tratamiento a seguir.
Nunca procure alinear una fractura que deforme un miembro (hueso encajado) por sus propios medios (alto riesgo de lesión vascular y/o neurológica)
Expuesta o Abiertas
Son aquellas en las que existe una herida que se comunica con la fractura con o sin exposición del hueso involucrado.
Presentan un alto índice de contaminación y probable infección, por lo que se debe desinfectar muy bien la herida, controlar la hemorragia (mediante un vendaje compresivo), aislar la herida cubriéndola con gasas estériles y por ultimo inmovilizar como en las fracturas cerradas.
Siempre se debe trasladar a un centro de salud.
Luxación
Es el desplazamiento de un hueso de su lugar anatómico (articulación) con respecto a otro. Existe dolor, deformidad, imposibilidad de mover el miembro afectado. Se debe trasladar para su tratamiento definitivo.
Fracturas o Luxaciones Asociadas con Lesiones Vasculares o Compresión Nerviosa
(Generalmente las articulaciones comprometidas son rodillas, caderas, hombro y codos)
En estas lesiones, se pueden comprimir o seccionar arterias o nervios, lo que puede ocasionar pérdida de funcionalidad ó sensibilidad permanentes. Esto se debe a que las arterias y nervios se hallan localizados en íntimo contacto con las articulaciones y al producirse un traumatismo pueden quedar comprometidos en él.
Se puede sospechar ya que a la sintomatología previamente descripta (dolor, deformidad, movilidad anormal, etc.) se asocia pérdida del pulso discal (compromiso vascular), o sensación de hormigueo parestesias o pérdida de sensibilidad (por compromiso nervioso).
Se deben trasladar inmediatamente a un centro de salud.
Merecen especial atención las fracturas que afectan la columna, generalmente en politraumatizados graves, donde es una condición estricta, no movilizar a la persona sin los medios, ni los conocimientos adecuados, ya que un movimiento de flexión, extensión o rotación de las vértebras, pueden lesionar la médula espinal provocándole a la persona una lesión neurológica irreversible. Por lo tanto si la persona está estable pida asistencia médica, en caso que sea imposible recuerde que se debe trasladar al accidentado sobre una superficie dura (madera) y bien fijo, evitando que el cuerpo se rote, flexione o extienda (especial cuidado en los traumatismos por encima de los hombros ya que puede haber fractura de la columna cervical, por lo que se debe evitar los movimientos de la cabeza hacia arriba, abajo o a las laterales).
Siempre se deben trasladar a un centro de salud.
En resumen, el tratamiento podemos reducirlo a los siguientes puntos:
  • Hielo (o algo frío, en general):
  • Si tras una luxación, el hueso vuelve por sí mismo a su lugar, aplicar un vendaje compresivo suave (NO apretado).
  • No se debe intentar recolocar una luxación o una fractura. Jamás se debe frotar.
  • No se deben aplicar pomadas o geles (no se debe tocar la zona). En cuanto a sprays tipo reflex, jamás deben usarse sobre una herida (fractura abierta"Despejar el campo". No sirve de nada que toda la clase esté encima intentando ver qué ha pasado. Esto tiene que ver con lo dicho en el punto anterior.
  • Si en una luxación, la articulación sigue desencajada, no comprimir. No intentar moverla. Inmovilizar lo mejor posible en la posición en que haya quedado. Si se produce en la muñeca o la rodilla, mantenerlas elevadas.
  • En una fractura, no cargar la más mínima presión. Si hay una deformación evidente, no aplicar vendajes en esa zona: inmovilizar el miembro por el extremo superior e inferior a la fractura.
  • En las fracturas abiertas, desinfectar, sujetar un apósito sin hacer presión sobre la herida a través de un vendaje, inmovilizar y llevar al hospital. Mantener la zona herida lo más elevada posible (siempre a una altura mayor que la del corazón).
  • La mejor forma de inmovilizar una pierna fracturada, es atarla a la pierna sana por varios puntos cuando no hay posibilidades de entablillar, ni de asistencia médica.




Tratamiento de Hemorragias

Sin duda, estar frente a una persona accidentada, con un sangrado masivo es una de las situaciones que pondrá a prueba nuestra capacidad para responder y ayudar al accidentado. Debemos mantener la tranquilidad ya que las medidas que veremos son sumamente eficaces mientras que las realicemos correctamente.

La sangre se encuentra circulando por el interior de los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares), que la transportan por todo el cuerpo. Cuando alguno de estos vasos sanguíneos se rompe generalmente luego de un traumatismo ya sea contuso o cortante, la sangre sale de su interior, originándose así una hemorragia que será de mayor gravedad e intensidad de acuerdo al mecanismo de acción y la intensidad del accidente, así como también si afecta directamente vasos arteriales . 

Toda pérdida de sangre debe ser controlada cuanto antes, sobre todo si es abundante.

En caso de hemorragias el organismo pone en funcionamiento su mecanismo para controlarla, inicialmente genera una vasoconstricción (achicamiento del diámetro del vaso), agregando las plaquetas alrededor del vaso lesionado y formando un coágulo que tapona dicho vaso, impidiendo la salida de sangre. 

La atención de primeros auxilios contribuye a que este proceso sea efectivo.
Esta atención debe ser inmediata porque en pocos minutos la pérdida de sangre puede ser masiva, ocasionando shock y muerte. 

HEMORRAGIA EXTERNA
Definición
Por afectar la integridad de la piel, se produce la salida de sangre, lo que ocasiona la hemorragia y potencialmente la herida puede infectarse secundariamente.  

Manifestaciones:

Según el diámetro del vaso que se vea afectado, será la intensidad del sangrado, pudiéndolas dividir en:

Hemorragia Capilar o Superficial:
Compromete solo los vasos sanguíneos superficiales que irrigan la piel; generalmente esta hemorragia es escasa y se puede controlar fácilmente.

  Hemorragia Venosa:
 Las venas llevan sangre de los órganos hacia el corazón; las hemorragias venosas se caracterizan porque la sangre es de color rojo oscuro y su salida es continua, de escasa o de abundante cantidad. 

Hemorragia Arterial:
Es un sangrado que por tener alta presión adquiere características espectaculares, generando temor al accidentado y a quien esté encargado de realizar los primeros auxilios. Las arterias conducen la sangre desde el corazón hacia los demás órganos y el resto del cuerpo; la hemorragia arterial se caracteriza porque la sangre es de color rojo brillante, su salida es abundante y en forma intermitente, coincidiendo con cada pulsación. (tener siempre en cuenta que con la compresión de la zona se detiene invariablemente el mismo)


CONTROL DE LA HEMORRAGIA EXTERNA
  Acueste a la víctima. 

  Colóquese guantes DESCARTABLES de látex. De no tener, utilice una bolsa de nailon o similar de manera de no tomar contacto directo con la sangre del accidentado.

  Descubra el sitio de la lesión para valorar el tipo de hemorragia ya que esta no es siempre visible; puede estar oculta por la ropa o por la posición de la víctima. 

  Para identificar el tipo de hemorragia seque la herida con una tela limpia gasa o apósito
Desinfecte la herida con antisépticos como solución de iodopovidona, agua oxigenada o alcohol.
 
Para controlar la hemorragia siga los siguientes pasos (en este orden de ser posible): 

1. Compresión Directa:
 
Aplique sobre la herida una compresa o tela limpia haciendo presión fuerte. Si no dispone de compresa o tela puede hacerla directamente con su mano siempre y cuando usted no tenga ninguna lesión en las manos o este protegido con guantes.

La mayoría de las hemorragias se pueden controlar con compresión directa. 

  La compresión directa con la mano puede ser sustituida con un vendaje de presión, cuando las heridas son demasiado grandes o cuando tenga que atender a otras víctimas. 

  Esta técnica generalmente se utiliza simultáneamente con la elevación de la parte afectada excepto cuando se sospeche lesión de columna vertebral o fracturas, (antes de elevar la extremidad se debe inmovilizar). 

 
2. Elevación
 
La elevación de la parte lesionada disminuye la presión de la sangre en el lugar de la herida y reduce la hemorragia. 

Si la herida esta situada en un miembro superior o inferior, levántelo a un nivel superior al corazón. 

Cubra los apósitos con una venda de rollo. 

Si continua sangrando coloque apósitos adicionales sin retirar el vendaje inicial. 

 
Técnica de Elevación y Presión Indirecta sobre la Arteria

3. Presión Directa sobre la Arteria
 
Consiste en comprimir con la yema de los dedos una arteria contra el hueso subyacente. 

Se utiliza cuando no se ha podido controlar la hemorragia por compresión directa y elevación de la extremidad o en los casos en los cuales no se pueden utilizar los métodos anteriores (fracturas abiertas). 

Esta técnica reduce la irrigación de todo el miembro y no solo de la herida como sucede en la presión directa.

Al utilizar el punto de presión se debe hacer simultáneamente presión directa sobre la herida y elevación. 

Para controlar la hemorragia en miembros superiores e inferiores haga lo siguiente: 

En miembros superiores:
 
La presión se hace sobre la arteria braquial, cara interna del tercio medio del brazo. Esta presión disminuye la sangre en brazo, antebrazo y mano. 

  Para aplicar la presión, coloque la palma de su mano debajo del brazo de la víctima, palpe la arteria y presiónela contra el hueso. 

En miembros inferiores:
 
La presión se hace en la ingle sobre la arteria femoral. Esta presión disminuye la hemorragia en muslo, pierna y pie. 

  Coloque la base de la palma de una mano en la parte media del pliegue de la ingle.

  Si la hemorragia cesa después de tres minutos de presión, suelte lentamente el punto de presión directa. 

  Si esta continua, vuelva a ejercer presión sobre la arteria. 

  Lávese las manos al terminar de hacer la atención. 

 
4. Torniquete
 
Se debe utilizar como último recurso, debido a las enormes y graves consecuencias que trae su utilización(la compresión intensa y sostenida sobre los nervios que se hallan cercanos a las arterias y venas, produce un bloqueo en el suministro de oxígeno, lo que compromete la transmisión de los impulsos nerviosos pudiendo ocasionar hasta la parálisis del miembro afectado), por lo que está reservado sólo a los casos donde la hemorragia es tan grave que los tres métodos anteriores han fallado, como una amputación, donde deberá ser el primer paso para el control efectivo de la hemorragia (la vida del paciente está siendo amenazada). 

  Utilice una venda triangular doblada o una banda de tela de por lo menos 4 cm de ancho. (no utilice vendas estrechas, cuerdas o alambres). 

  Coloque la venda cuatro dedos arriba de la herida. 

  Dé dos vueltas alrededor del brazo o pierna. 

  Haga un nudo simple en los extremos de la venda. 

  Coloque un vara corta y fuerte. Haga dos nudos más sobre la vara. 

  Gire la vara lentamente hasta controlar la hemorragia.   
            
  IMPORTANTE!!!!!!! Suelte una vez cada 7 minutos

  Traslade inmediatamente la víctima al centro asistencial. 

 



 
HEMORRAGIA INTERNA

Se entiende como hemorragia Interna a aquella que por sus características la sangre no fluye al exterior del cuerpo, sino que se queda en el interior, generalmente acumulándose debajo de la piel o en una cavidad orgánica, siendo éste caso el más grave. 

Las hemorragias Internas incluyen las lesiones graves que pueden causar shock, ataque cardiaco o falla pulmonar. Pueden ser provocados por aplastamiento, punciones, desgarros en órganos y vasos sanguíneos y fracturas. 

Cualquiera que sea el tipo de hemorragia se produce disminución de la sangre circulante, que el organismo trata de mantener especialmente, especialmente en los órganos más importantes como : corazón, cerebro y pulmones. 

SEÑALES DE LAS HEMORRAGIAS INTERNAS 
Palidez extrema del accidentado.

Sensación de mareo o desvanecimiento.

Pulso débil o imperceptible.

Dificultad respiratoria en casos de sangrado torácico.

Abdomen muy sensible o rígido, distendido, hematomas en diferentes partes del cuerpo. 

Pérdida de sangre por recto o vagina. 

Vómito con sangre. 

Fracturas cerradas. 

Manifestaciones de shock. 

TRATAMIENTO DE LAS HEMORRAGIAS INTERNAS
Si la víctima presenta síntomas de hemorragia interna o usted sospecha que la fuerza que ocasionó la lesión fue suficiente para provocarla, traslade la víctima lo más pronto posible.

Controle la respiración y pulso cada 5 minutos. 

Abríguela. 

NO le de nada de tomar. 

HEMORRAGIAS EN AREAS ESPECIFICAS DEL CUERPO
Nariz (epistaxis) 

Para detener una hemorragia nasal haga lo siguiente : 

Siente a la víctima. La posición sentada reduce el riego sanguíneo para cabeza y nariz. 

Si es necesario incline la cabeza hacia adelante para evitar ingerir la sangre y ocasionar el vómito. 

Presione sobre el tabique de la nariz (arriba de las ventanas nasales) con sus dedos índice y pulgar. Esto permite obstruir la arteria principal que irriga la nariz. 

Si continua sangrando tapone con gasa humedecida en agua destilada o hervida. 

Aplique sobre la frente y la nariz compresas de agua fría o hielo (envuelto en una toalla gasa o compresa). 

No la exponga al sol. 

No permita que se suene porque aumenta el sangrado. 

Remítalo a un centro asistencial. 

Dentales (hemorragia Alveolar) 

Tapone el alvéolo o hueco de la encía que sangra con una gasa empapada en agua oxigenada (diluida) y explíquele que muerda con fuerza
.
NO le permita que haga buches con ningún tipo de solución y menos con agua tibia. 

NO le de bebidas alcohólicas. 

NO permita la introducción de elementos en el alvéolo como ceniza, sal, café etc. 

Remítalo al odontólogo. 

Hemorragia Genital Femenina
 
Este tipo de hemorragias son frecuentes en casos de irregularidades en la menstruación, aborto o postparto. 

Coloque la paciente en posición horizontal y tranquilícela cúbrala para evitar enfriamientos. 

Si no dispone de toallas higiénicas use apósitos o gasas. 

Controle Signos vitales continuamente. 

Si esta consciente dele suero oral. 

No de bebidas alcohólicas. 

Envíela rápidamente al centro asistencial manteniéndola en posición horizontal.


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